Nacida en 1979, siempre mostró curiosidad y afición por el vuelo. A los cuatro años, vio por primera vez un ala delta e inmediatamente supo que había encontrado el medio para cumplir su sueño de volar.
A los doce años vio un parapente y le pareció una opción más versátil para volar.
Luego de varios años, a los 17, conoció al icarista Raymond Cidad quien la puso en contacto con la escuela de vuelo YCC. Allí conoció a Alejandrito González quien la invitó a asistir a un curso. Convencida de lo que quería hacer, surgió un problema al no recibir permiso de sus padres. Bajo la condición de la mayoría de edad y de pagarlo con sus propios medios, debió esperar hasta abril de 2000 para aprender y luego de un mes de curso con la escuela Wind, Joanna estuvo lista para volar.
En 2002, se inició como piloto de cross-country y descubrió una nueva forma de ver el vuelo. Ese mismo año, participó en su primer nacional y a pesar de no haber obtenido buenos resultados, le sirvió de experiencia para futuros eventos.
Ese verano, logra viajar a Europa donde pudo disfrutar de los sitios de vuelo de los Alpes franceses y Suizos. Este viaje significó una buena experiencia a nivel cultural y sirvió para elevar el nivel de vuelo.
En febrero de 2003, en un día de vuelo ideal, despegó para realizar el que hasta ahora ha sido sin duda el mejor vuelo de su vida. Luego de seis horas en vuelo, tres de ellas sin radio y guiada por un gps en territorio hasta entonces desconocido, Joanna recorrió 86 km para establecer un nuevo récord nacional femenino. Sólo pudo disfrutar de su récord durante un mes ya que Natalia García impuso un nuevo récord al volar 93 km. Sin embargo, el récord de Joanna no pasó desapercibido y obtuvo el reconocimiento de la marca Gin Gliders al publicar el relato en su página web.
Ese mismo año, Joanna y Natalia compartieron el podio en el nacional de Loma Lisa al terminar empatadas en el primer lugar de la clasificación femenina y en el segundo de la serial.
Tras la partida de Natalia, Joanna mantuvo su motivación por el vuelo gracias a la promesa de seguir volando cada día mejor y de poner en alto el nombre de las mujeres.
En 2004, Joanna consigue el primer lugar femenino en Mérida y en Loma Lisa, donde además consigue la segunda posición en la serial y la quinta en la general.
En 2005, inicia su carrera internacional al ganar la pre-PWC de Colombia y participa en el Mundial de Brasil. A pesar de no obtener buenos resultados, la experiencia sirvió para foguearse y subir el nivel.
El 1 de abril de 2006, Joanna impuso un nuevo récord de distancia abierta al volar 98,7 km desde Loma Lisa hasta cercar del Pao en Cojedes.
Actualmente, Joanna se encuentra próxima a terminar sus estudios universitarios de traducción al mismo tiempo que participa en eventos nacionales e internacionales.